Buñuelos de viento.jpg


Existen diferentes dulces para cada época del año y según la región. Unos de estos dulces son los buñuelos y los huesos de santo, que se consumen a principios de Noviembre por el Día de Todos los Santos, de ahí su nombre.

Estos últimos se elaboran con mazapán y generalmente van rellenos de yema confitada, encontrándose también de chocolate, ciruela o calabaza. Esta época coincide además con la recogida de la almendra, de ahí su ingrediente principal, el mazapán. Masa que se realiza con harina de almendra y azúcar, todo triturado, hasta conseguir una pasta moldeable que se asemeje a “nuestros huesos”.

Los buñuelos de viento, que también inundan las pastelerías en estas fechas, se hacen con huevo, harina, mantequilla, leche y agua. Una vez frita esta masa queda hueca y se reboza en azúcar aromatizado con canela y limón. Pueden rellenarse de chocolate, nata, boniato o calabaza, aunque aquí puedes dejar volar tu imaginación.

Comment