Aquí lo habitual es vivir siempre por adelantado. Así, en julio tenemos la cabeza en septiembre, en octubre es Navidad, acto seguido San Valentín y antes de llegar a marzo estamos en pleno verano. Debemos ir tres pasos por delante del calendario y siempre a toda velocidad. Quizá por eso hoy me he vuelto loca y me he parado a pensar. Total, al futuro lo normal es llegar tarde. Y si no que se lo pregunten a Doc y McFly, que en su intento de viajar a 2015 en la primera entrega de ‘Back To The Future’, aterrizan de cabeza en su propio pasado. Y la que lían es pequeña.

Sin embargo, cuarto de siglo después, lo de volver al origen no parece ninguna tontería. Sin ir muy lejos tenemos el caso de Nike y sus trasnochadas zapatillas MAG, que gracias a una campaña mediática completamente apoyada en el film de Michael J. Fox, han recaudado millones de dólares en eBay, eso sí, por una buena causa. Otro ejemplo de nostalgia estratégica que no ha pasado desapercibido es el de Levis. Tras haber simplificado hasta el extremo su logotipo años atrás, vemos cómo para su último spot ha recuperado de nuevo la forma que solía identificar la marca hace décadas y que continúa funcionando a la perfección. 

Sucede que en ocasiones queremos convertirnos en visionarios para llegar los primeros, pero con tanta prisa solemos emprender el camino equivocado. En publicidad, como ocurre en la moda, la literatura y el arte, indagar en el ayer es obligatorio a la hora de invertir en el mañana. Así que hagamos memoria, porque además de muchísimos errores, en nuestra historia también encontraremos, y con ventaja, las claves de los grandes éxitos. No se trata ya de inspiración, si no de volver al planteamiento original del que, en este continuo ensayo-error, seguramente nos hemos desviado.

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