Ya hace muchos años que un reconocido gurú de marketing señaló el fin de la publicidad y el resurgir de la comunicación y las relaciones públicas. Después de este tiempo, parece que la publicidad sigue existiendo y los clientes siguen y seguirán invirtiendo. También parece claro, a veces olvidado por muchos otros “expertos”, que las relaciones entre las marcas y los consumidores han cambiado, especialmente en lo que podríamos llamar “el modelo de transacción” entre ellos. No me refiero sólo a los nuevos canales de contratación como Internet más bien, hago hincapié en las “transacciones emocionales” o, dicho de otra forma, “las experiencias positivas y tangibles que me da la marca por cada euro que me gasto en ella”. Un reciente estudio americano nos da pistas muy interesantes; por ejemplo, a un grupo mayoritario de jóvenes les encanta los anuncios, más si se evita su excesiva repetición e incluye una llamada a la acción o a la participación, de una forma u otra” (sigo pensando que la forma tradicional de planificar en medios convencionales ha de cambiar; los beneficios, se convierten en debilidades que pueden erosionar la marca por el exceso de repeticiones). Pero además, el grupo más activo de consumidores “quiere experiencias con la marca”, un ámbito que difícilmente cubre por sí sólo el spot convencional o el anuncio en un medio. De hecho, más de 73% sitúa las experiencias de la marca con ellos, reales y/o virtuales, como uno de los tres elementos más importantes a la hora de su decisión de compra (mejor funcionalidad y precio más barato, son las otras dos). Bajo este prisma, ¿deben ser modificables los modelos de transacción/conversación de las marcas con sus consumidores? ¿nos valen los modelos convencionales de planificación de campañas de marketing?. Es aquí dónde la combinación inteligente de creatividad publicitaria y relaciones públicas, encuentra un terreno natural de crecimiento. Hablando de la crisis y de la situación en que se encuentran muchas personas, nuevas iniciativas, esta vez en EEUU, abren sin lugar a dudas nuevas puertas a las que os comento: ¿qué hace Starbucks proporcionando café gratis a las personas responsables de programas sociales o KFC- la conocida enseña de fastfood- arreglando las alcantarillas de alguna pequeña población norteamericana?; la marcas irán tomando mayor protagonismo en nuestra vida diaria, a medida que necesiten extender y mantener  “transacciones emocionales” con consumidores menos fieles, más seguros de su poder de prescripción y menos permeables a los valores tradicionales de producto. No sólo está convergiendo la tecnología, también los atributos tradicionalmente explotados por las marcas en su comunicación. ¿Dónde situamos la nueva disciplina de comunicación?; en dommo lo hemos hecho sentando en cada briefing a creativos, planners, periodistas y  producers; lo hemos sazonado con una cocina- la dommo kitchen- dónde también nos acompañan expertos sectoriales. Como nos gusta señalar en nuestras presentaciones: bienvenidos a un nuevo modelo de agencia y de organización que gira entorno a ideas y experiencias para el consumidor. Hoy, he elegido una foto que bien pudiera valer de un nuevo ejemplo a lo comentado. Se trata del nuevo programa gratuito de fitness para desempleados en EEUU: una forma fantástica de mantenerse físicamente en forma y hacer contactos que permitan encontrar trabajo; ¿les viene a la cabeza alguna marca que pudiera estar interesada en esta “transacción emocional”? Post by Germán.

Ya hace muchos años que un reconocido gurú de marketing señaló el fin de la publicidad y el resurgir de la comunicación y las relaciones públicas. Después de este tiempo, parece que la publicidad sigue existiendo y los clientes siguen y seguirán invirtiendo. También parece claro, a veces olvidado por muchos otros “expertos”, que las relaciones entre las marcas y los consumidores han cambiado, especialmente en lo que podríamos llamar “el modelo de transacción” entre ellos. No me refiero sólo a los nuevos canales de contratación como Internet más bien, hago hincapié en las “transacciones emocionales” o, dicho de otra forma, “las experiencias positivas y tangibles que me da la marca por cada euro que me gasto en ella”. Un reciente estudio americano nos da pistas muy interesantes; por ejemplo, a un grupo mayoritario de jóvenes les encanta los anuncios, más si se evita su excesiva repetición e incluye una llamada a la acción o a la participación, de una forma u otra” (sigo pensando que la forma tradicional de planificar en medios convencionales ha de cambiar; los beneficios, se convierten en debilidades que pueden erosionar la marca por el exceso de repeticiones). Pero además, el grupo más activo de consumidores “quiere experiencias con la marca”, un ámbito que difícilmente cubre por sí sólo el spot convencional o el anuncio en un medio. De hecho, más de 73% sitúa las experiencias de la marca con ellos, reales y/o virtuales, como uno de los tres elementos más importantes a la hora de su decisión de compra (mejor funcionalidad y precio más barato, son las otras dos). Bajo este prisma, ¿deben ser modificables los modelos de transacción/conversación de las marcas con sus consumidores? ¿nos valen los modelos convencionales de planificación de campañas de marketing?. Es aquí dónde la combinación inteligente de creatividad publicitaria y relaciones públicas, encuentra un terreno natural de crecimiento. Hablando de la crisis y de la situación en que se encuentran muchas personas, nuevas iniciativas, esta vez en EEUU, abren sin lugar a dudas nuevas puertas a las que os comento: ¿qué hace Starbucks proporcionando café gratis a las personas responsables de programas sociales o KFC- la conocida enseña de fastfood- arreglando las alcantarillas de alguna pequeña población norteamericana?; la marcas irán tomando mayor protagonismo en nuestra vida diaria, a medida que necesiten extender y mantener  “transacciones emocionales” con consumidores menos fieles, más seguros de su poder de prescripción y menos permeables a los valores tradicionales de producto. No sólo está convergiendo la tecnología, también los atributos tradicionalmente explotados por las marcas en su comunicación. ¿Dónde situamos la nueva disciplina de comunicación?; en dommo lo hemos hecho sentando en cada briefing a creativos, planners, periodistas y  producers; lo hemos sazonado con una cocina- la dommo kitchen- dónde también nos acompañan expertos sectoriales. Como nos gusta señalar en nuestras presentaciones: bienvenidos a un nuevo modelo de agencia y de organización que gira entorno a ideas y experiencias para el consumidor. Hoy, he elegido una foto que bien pudiera valer de un nuevo ejemplo a lo comentado. Se trata del nuevo programa gratuito de fitness para desempleados en EEUU: una forma fantástica de mantenerse físicamente en forma y hacer contactos que permitan encontrar trabajo; ¿les viene a la cabeza alguna marca que pudiera estar interesada en esta “transacción emocional”? Post by Germán.

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