¿Por qué? Como diría Mou. ¿Por qué decimos “me gusta” a infinidad de cosas que en realidad son absurdas? Hace poco leí esta reflexión en el twitter de Lee Clow: “People like a lot of things they’ll never consider buying”. No me digáis que Clow no tiene un punto. La verdad es que este hombre escribe de vez en cuando unos tweets que son geniales. De 10. Porque nos pueden gustar mucho los chiringuitos en las ciudades, las chirigotas ilegales irreales, los corazones de plumas rosas o la gorra de beisbol de Obama. Pero vamos, que no he visto a nadie comprando un CD de Chirigotas (ni de Chirigotas el CD, ni de nada) ni venir a trabajar con esa gorra de beisbol, ni un corazón de plumas rosas. Del chiringuito en la Gran Vía, ni hablamos.

Y esto son cosas que puedes comprar, porque luego nos encontramos con gente que es fan de “Yo también me quedé aislado porque mi madre fregó el suelo”, “Chinos que ven una película de chinos mientras atienden” o “Sí, sií, vaaale, ok, venga, lo sé, ok, vale, sí, que sííí, ala, ADIOS MAMÁ”

¿Y? Pues que al final, no deja de ser una forma de pasar el tiempo. Seguro que tú también conoces a alguien que ha puesto un tweet o actualizado su perfil hace menos de 5 minutos diciendo exactamente lo que estaba haciendo (seamos francos, tampoco tenía mucho interés), y que sabes perfectamente que dentro de otros 5 volverá a publicar al mundo entero lo que está haciendo.

La gente no sabe, o no sabemos en realidad lo que queremos. Bueno, hay una cosa que sí parece clara: Nos lo queremos pasar bien. Y eso nos hace fan de muchas cosas que en realidad es muy probable que nunca hayamos pensado en ellas. Todos somos de los que entramos en una tienda a comprar una camisa azúl y salimos con unas bermudas. Y ni siquiera son azules.

Todo lo que conecta entretiene. Y hace participar. Y vende. Y es lo que debemos tener en cuenta en todos nuestros trabajos. Al final del día, lo que intentamos es conectar marcas con personas. Que lo podemos llamar experiencias, o relaciones, o puntos de conexión…pero que al final es en lo que realmente debemos poner nuestro foco.

Y dicho esto, si estás de acuerdo con esta reflexión, pues puedes hacerte fan. Y olvidarlo, si quieres, 5 minutos más tarde. No pasará nada. J.

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