El rodaje de Marca Apuestas era peligroso; rodar una caída de esas que vemos en Youtube es gracioso, pero es delicado, se te escapa algo y la broma puede acabar en una tragedia. Para eso contábamos con especialistas que sabían tirarse y sabían caer y te decían: “¿Hacemos otra?”.

El especialista del primer spot, el del chute a portería, acabó con las piernas moradas de tantas tomas que le pedimos, de tanto tirarse. Las últimas tomas el pobre no daba más, primero se recostaba en el césped y luego hacía como que se tiraba. El especialista decía que por él seguíamos un poco más. Algunos decíamos que entonces siguiéramos. Los más piadosos decían que parásemos. Que teníamos material suficiente. Ganaron los más piadosos.

El problema estaba en el segundo spot, el del trampolín. Si caía mal hacíamos la fiesta de final de rodaje en el hospital. Habíamos arreglado con el especialista y su manager un total de 5 tomas, ni una más. Había mucho riesgo, la caída es dura. A la segunda toma Tania Martínez (nuestra clienta) nos dijo que sólo de verlo le dolía, que por ella ya estaba bien. Pero nosotros queríamos seguir, quedaban tres tomas. El especialista tenía protección debajo de la ropa, y gafas para que el jabón del trampolín no le hiciera daño a los ojos, y su manager revisó cada centímetro del césped para asegurarse de que nada le hiciera daño al caer, ni una ramita, nada, esta gente es buena porque es previsora. El caso es que el realizador Pol Penas y algunos de nosotros queríamos más, queríamos una caída espectacular, y sentíamos que todavía no la teníamos. Se hizo la última toma, la quinta, y no estábamos muy convencidos. Hablamos con el especialista y su manager, primero con seriedad, luego juntamos nuestras manos y rogamos por una más, de rodillas. Nos dijeron que vale, una más y nada más. Se nos ocurrió entonces hacerlo más interesante: interponer una maceta en la trayectoria del especialista, para que se diera la cara contra la maceta. Tania no quería saber nada de eso, casi se va del set de rodaje. A nosotros nos parecía divertidísimo y ya estábamos celebrando cuando el manager nos escuchó y nos dijo que eso no. Arreglamos un tendedero, vale, que se lo llevase por delante. Eso sí.

El especialista se tiró y se llevó el tendedero por delante, zas en toda la cara. Nos encantó, esa era la toma buena. La teníamos. Al final montamos la segunda toma, la que decía Tania. Tenía razón. Pero nosotros queríamos asegurarnos. Es nuestro trabajo también. Rodar todo el material posible para que todos los spots que hagamos queden muy bien. Eso, básicamente. Estamos muy contentos con esta campaña. Y recordad: chicos, no intentéis hacer esto en vuestras casas.

Gracias al equipo de MARCA y a la productora, por ayudarnos a hacerlo realidad.

Escribe Nelson Galtero, director creativo de dommo.

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