Una vez le preguntaron a Walt Disney acerca de qué era lo que esperaba de Disneyland. Disney contestó “Que nunca esté acabado”.

En el año 2004, dommo se presentaba al mundo como una agencia de ideas. Ideas que podían después desarrollarse en cualquier medio. Lo importante era el mensaje y los medios quedaban supeditados al consumidor. Era una formulación que en principio sonaba a nuevo, o así nos lo hacían ver los clientes a los que presentábamos la agencia, pero que no alcanzaban a verlo tangible con el pensamiento de entonces.

Hoy, 5 años más tarde, ese discurso está ya más generalizado. Los clientes pueden “tocar” algo que antes no veían. De hecho, buscan ese pensamiento. Un pensamiento que en dommo, desde entonces, ha experimentado ya varias evoluciones.

Pero, fíjate por dónde, llega 2008. Y si 2008 ha supuesto algo, por encima de todo, es la necesidad de estar en continuo cambio. Los clientes recortando presupuestos multimillonarios, las agencias reduciendo sus plantillas, visionarios augurando un futuro turbio…  todo apunta a que “algo” tiene que cambiar. Y el “algo” es la forma de hacer las cosas.

En los últimos meses en dommo hemos comenzado con un nuevo modelo de negocio, donde integramos gracias a una agencia de comunicación, las relaciones públicas dentro de las campañas que realizamos a nuestros clientes. Un nuevo proceso de new Business, gracias a dommo Kitchen, un espacio cuyo objetivo principal es el de actuar como facilitador de ideas. Un nuevo proceso creativo, centrado en derribar las barreras de los consumidores a quienes queremos llegar. Y un nuevo proceso de producción que toma tanta importancia como la creación de la idea en si misma.

El cambio no es malo. Es un escenario nuevo forzado quizás por el último cuatrimestre de 2008 en el que tenemos que jugar. Pero es divertido y pueden alcanzarse buenos resultados. La comunicación no está cambiando. Ya ha cambiado. Los medios no son los mismos. Los perfiles sociodemográficos con los que definíamos targets han muerto. El contenido está ahora en manos del onconsumidor. Y las agencias de publicidad tienen que darse cuenta de ello para cambiar sus modelos de negocio.

Quizás el cambio sea algo que tenemos en el ADN de dommo y que no podemos dejar de motivar, pero si con alguna idea estamos de acuerdo es con la de Walt Disney. Y más con el 2008 que acaba de terminar.

AV & JMP, Artículo de Opinión, Anuario 2008, El Periódico de la Publicidad

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